Una Semana Santa diferente..!

La verdad que nunca me había imaginado pasar una Semana Santa, sin gastar mucho dinero, cumpliendo mis obligaciones religiosas y disfrutando con las personas que más quiero,, pero sobre todo aprovechando “una semana que el gobierno me diera libre”.
Domingo de Ramos: Pasaré por la iglesia de La Ermita en San Cristóbal, Táchira,, a comprar mi ramito de palma al precio que sea, yo sé que por allí merodean unos cuantos especuladores y aprovechadores, pero no me importa. Al salir de misa pasaré por el mercado también de La Ermita, donde las cosas son muy caras, pero las hay,,  Aayyy..!
Lunes Santo: No podré ir a la iglesia, tendré que madrugar para poder comprar por mi terminal de la cédula de identidad. Necesito algunas cosas, pero voy a ver qué es lo que venden. Será un día de cola, brincando de sitio en sitio, sin ningún acompañante. Uuufff..!
Martes Santo: Iré con mi prima María Teresa que le toca comprar por su terminal de cédula. Después pasaremos por el Cementerio Municipal a visitar a su papá. Tendrá que llevar el dinero suficiente para comprar las flores. Ella sabe que allí hay muy bonitas, pero muy caras. Me dijo que se siente muy estresada por esa forma de conseguir las cosas. Pobrecita.
Miércoles Santo: Me gusta asistir a los oficios de El Nazareno en la iglesia El Carmen de La Concordia, que es donde me parecen mejor. Antes iré a Makro, El Garzón y la Gran Parada, allí se hacen unas colas espectaculares, la gente empuja, suda, pasa hambre, grita, habla del gobierno y a veces corren con suerte. Allí hay más motorizados que en China, Japón y Tailandia todas juntas; pero todos son calladitos, decenticos e inofensivos los niños.
Jueves Santo: Me dijo mi pana Luis Manuel que le tocaba comprar por el terminal de su cédula y que lo acompañara. Iré con él, porque es muy avispado y de repente me hago de algunas cosas que necesito, de todas maneras tiempo me sobra. A misa no iré con él, pero a tomarme unas cervezas sí, aunque no sé si habrá Ley Seca. Los que sí están secos son los ríos y balnearios, creo que en esta oportunidad, no se ahogará nadie en el Estado Táchira.
Viernes Santo: Tengo planeado ir a La Catedral a rezar los 33 Credos, ojalá y no los hayan subido, pues todo ha subido, como dice un amigo mío. Antes iré con mis hermanos menores Juan y Roberto a comprar en el Cosmos, allí tienen controladas unas “jevas” que a veces les pasan productos de “çaleta”, o sea burlando a los jefes y autoridades. Colaboraré solo porque mi mamá se pone fúrica si los desprotejo, pero no me cuadra el asunto.
Sábado Santo: Me tiraron el dato que fuera a la Iglesia Santa Bárbara de Rubio, allí hacen unas bonitas procesiones y dan vueltas en su Parque Bolívar. Iré temprano porque en la Cooperativa a veces se forman unas colas de 2.000 personas y uno se puede hasta colear. Iré solo, sin mi novia. Total que todavía no se podrá tocar, besuquear, ni cosas de esas.
Domingo Día Resurrección: Asistiré primero a misa y luego a la Plaza Bolívar de San Cristóbal a localizar unos “Bachaqueros” que son amigos de guardias y policías. Ellos sí que me van a solucionar. Solo que sale más caro, pero conseguiré jabón, desodorante y papel higiénico, sí no los puedo comprar durante la semana. En resumen, creo que me irá bien. No gastaré el dinero en cosas inútiles o jolgorios, la pasaré con las personas que más quiero y asistiré a la iglesia, como debe ser, es decir pasaré una Semana Santa diferente.                                                                                                                               
                                                                            N.H/2017

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